Un contrato crea obligaciones legales entre una o varias personas a dar alguna cosa o prestar algún servicio, ya sean particulares,  empresas, instituciones, etc. Nace desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de unas u otras, a entregar alguna cosa o prestar algún servicio.

Las partes intervinientes en el contrato son las encargadas en establecer las cláusulas, pactos, condiciones que crean oportunos. Pero estos pactos en ningún caso pueden contravenir  las leyes, ni la moral ni el orden público.

Para que un contrato sea de obligado cumplimiento, tienes que tener en mente algunos puntos clave cuando redactes un contrato: la capacidad, el consentimiento, el objeto, la causa y que cumpla con la legalidad vigente.

Para ello, a continuación explicaremos los requisitos básicos que debes tener en cuenta para que un contrato sea válido.

Todos los contratos tienen tres elementos que son indispensables para que sean válidos:

1) Elementos esenciales:

  1. a) Consentimiento de los contratantes.

Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan  al cumplimiento de lo pactado. El consentimiento se manifiesta por la oferta, la aceptación de esa oferta y la causa que sea objeto del contrato.

Antes de redactar un contrato, las partes tienen que tener una misma idea sobre lo que redactarán en el contrato. En términos legales, es lo que se conoce como consentimiento mutuo.

Ambas partes tienen que prestar consentimiento a los términos del contrato. El consentimiento prestado por error, violencia o intimidación será nulo.

  1. b) Objeto del contrato: El objeto es esencial para que un contrato sea válido.

Serán objeto de un contrato todo tipo de cosas que sean determinadas en cuanto a su especie, que no están fuera del comercio de los hombres. También serán objeto de contrato todos los servicios que no sean contrarios a las leyes o a las buenas costumbres.

  1. c) Causa de los contratos: Ésta es el motivo por el cual ha llevado a las partes a formalizar el contrato. Por lo tanto, en el contrato es imprescindible determinar la causa. Por ejemplo, en los contratos onerosos, se entiende por causa, para cada parte contratante, la promesa o prestación de una cosa o servicio por la otra parte.
  1. d) Capacidad: Comprueba que todas las partes en el contrato están legalmente capaces para participar en el mismo. Un contrato será inválido si el mismo está firmado por un menor de edad no emancipado o incapacitado. La capacidad normalmente está determinada por la edad de la personal y su capacidad mental.

Si un menor tiene interés en ser parte de un contrato, en la mayoría de casos, un tutor deberá hacerlo en nombre del menor.

Un incapacitado no puede ser parte de un contrato ya que la ley exige que todas las partes tengan que tener la capacidad mental para entender todas las cláusulas del contrato que están firmando.

2) Elementos Naturales:

Son aquellos elementos que aunque están incluidos en un contrato, pueden ser excluidos por las partes contratantes si así lo indicaran en el contrato, siendo igualmente válido el contrato.

3) Elementos Accidentales:

Son aquellos elementos que las partes establecen mediante pactos especiales y que no pueden contravenir a la ley, al orden público o la moral. Dependen unilateralmente de la voluntad de las partes y suelen ser: el plazo, la condición y el modo.

Es importante no olvidar que estamos ante un documento legal que obliga a las partes y es importante una buena redacción para evitar cualquier pacto que te pueda perjudicar en un futuro por desconocer los requisitos básicos que lo hacen válido.

Por ello, es importante que revises y te leas estos puntos clave antes de preparar cualquier documento legal.